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DISCURSO DEL PRESIDENTE NATO DEL CONGRESO ING. JORGE QUIROGA RAMIREZ
Excelentísimo señor Presidente Constitucional de la República Don Hugo Banzer Suárez, Excmo. señor ex Presidente Constitucional de la República, Lic. Jaime Paz Zamora, dignísima Primera Dama de la Nación, Excelentísimo señor Presidente de la Corte Suprema de Justicia y Magistrados acá presentes, Señor Presidente de la Cámara de Senadores y Senadores todos, señor Presidente de la Cámara de Diputados y Diputados todos, señor Fiscal General de la Nación, señores Magistrados del Tribunal Constitucional, señores Consejeros de la Judicatura, señora Defensora del Pueblo, señor Nuncio Apostólico y Honorable Cuerpo Diplomático acreditado en Bolivia, señores Ministros de Estado.
Representantes de Organismos Internacionales, Miembros del Alto Mando Militar, Comandante General de la Policía Boliviana, Representantes de Nuestra Iglesia Católica, señor Prefecto del Departamento y autoridades departamentales, señor Alcalde y autoridades municipales, señoras y señores:
Honra a los HH. Representantes Nacionales, cumplir esta Ceremonia prescrita por la Constitución en el recinto donde nació la Libertad de América y donde se guarda la memoria de Monteagudo y los hermanos Zudáñez, de Olañeta y Saavedra, y tantos patriotas altoperuanos, argentinos y colombianos que entonces tenían el linaje común de ser americanos y concurrieron a consolidar aquí la Independencia Americana.
Nos honra también recordar la augusta presencia del Libertador y del Gran Mariscal de Ayacucho en este Templo de la Naciente, democracia boliviana, donde se dieron citas Diputados de Chuquisaca, Potosí, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz; para proclamar la Independencia de la Patria.
Señor Presidente y señores Parlamentarios, durante la Legislatura 97-98, enfrentamos un año difícil; primero porque tuvimos que asentar una nueva coalición gobernante y segundo porque recibimos una herencia sin beneficio de inventario.
Una herencia que tuvo componentes problemáticos; en primer lugar el Presidente Banzer, recibió varios cheques sin fondos, girados como para que el pueblo se enoje con quien trata de honrarlos y olvide a quien los firmó.
Nos referimos a programas anunciados en medio de elecciones de difícil sostenibilidad, pero también el Presidente Banzer tuvo que encarar facturas por pagar.
Emergente de la Reforma de Pensiones, el erario nacional debe destinar este año y todos los años hacia adelante 2 mil millones de bolivianos para pagos de jubilación cuatro veces más que antes de las reforma.
En el Plano Institucional, nuestra justicia se hallaba politizada, la Constitución en suspenso y teníamos serios problemas de corrupción.
También teníamos un programa de lucha contra el narcotráfico, motivado más por imposición que por convicción como lo prueba el alarmante hecho de que el consumo de drogas en los últimos 5 años, se ha multiplicado por 4 en nuestro país.
Venciendo estas dificultades estamos satisfechos por el trabajo cumplido durante la presente Legislatura, en la cual trabajamos junto al gobierno de la Nación, en varias áreas, pero sobre todo en dos fundamentales; la Modernización de nuestra estructura Económico Financiera y la Reforma de la Justicia boliviana.
Por un lado modernizamos el andamiaje económico financiero de la Nación, a través de la leyes de Propiedad y Crédito Popular, Valores y Seguros; para que las oportunidades se amplíen a millones de bolivianos en decenas de municipios, permitiendo también la entrada de varios bancos sólidos que aumenten nuestra solidez financiera.
Así, los bolivianos tendremos préstamos con tasas bajas, plazos más largos, mayores servicios financieros en más localidades, y sobre todo completa certidumbre financiera.
Por otra parte cambiamos el rostro de la justicia boliviana con los instrumentos previstos por la Constitución en un ciclo inicial que concluyó precisamente ayer aquí en esta Casa de la Libertad, al poner en plena vigencia el Tribunal Constitucional, también el Consejo de la Judicatura y el Defensor del Pueblo como instituciones en este año.
Encaramos estas tareas señor Presidente, en un escenario radicalmente nuevo, un período Presidencial y Congresal de 5 años, un | ||||
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Congreso que incluye por primera vez a 68 Diputados Uninominales y un nuevo Reglamento de Debates en la Cámara de Diputados, nos adecuamos a las circunstancias y supimos cumplir la misión que el pueblo boliviano nos delegó.
En efecto, para modernizar la administración del país hemos comenzado por modernizarnos nosotros mismos en este Congreso, en lo técnico y en lo administrativo, porque estamos comprometidos a institucionalizar el Congreso, fortaleciendo el trabajo de las comisiones legislativas, organizando nuestra Biblioteca Congresal para salvar la memoria histórica del país e implementando un nuevo sistema administrativo informático interno.
Señor Presidente, al subir a la cumbre de una montaña mientras más se avanza, mejor se aprecia lo difícil que fue ascender tan alto, pero también se ve con más nitidez el camino que resta por cumplir.
Del mismo modo hoy percibimos varios desafíos fundamentales para esta próxima legislatura, entre ellos se incluye el seguir llevando adelante con toda decisión la modernización de la administración de justicia, para acelerar la aplicación de las leyes, entre ellas el Código de Procedimiento Penal y fortalecer nuestra seguridad ciudadana, contar con una legislación completa para los gobiernos municipales, modernizar y racionalizar nuestro sistema político dotándonos de un Código Electoral y una Ley de Partidos Políticos.
Formular el marco legal para la expansión del micro crédito y el cumplimiento de las políticas de viviendas y poner en vigencias medidas para apoyar, la decidida lucha contra la corrupción que su gobierno encara.
Pero, sólo podremos cumplir estas metas si continuamos con la modernización del Poder Legislativo y esa es una tarea que compromete a todos los Representantes Nacionales sin distinción de partidos o procedencias.
Quiero agradecer al H. Hormando Vaca Diez, por su labor cumplida como Presidente de la Cámara de Diputados en la legislatura que acaba de concluir y al H. Wálter Guiteras Presidente del H. Senado Nacional por su invalorable y celosa contribución a la consolidación de nuestros proyectos legislativos y felicitarlo por su reelección en la Presidencia de ésta Cámara.
Quiero también dar la más cordial bienvenida al H. Hugo Carvajal, quién presidirá la Cámara de Diputados durante la presente legislatura. Hago extensivas estas felicitaciones a los miembros nuevos y salientes de ambas Directivas.
Como Presidente del H. Congreso Nacional, tengo el alto Honor de inaugurar las Sesiones de la Legislatura 1998-1999, por lo tanto y en cumplimiento al Art. 96º Inciso 10) de la Constitución Política del Estado, ofrezco la palabra al Excelentísimo señor Presidente Constitucional de la República Gral. Hugo Banzer Suárez, para que haga conocer su Mensaje Informe a la Nación.
Señor Presidente Bolivia lo escucha. Muchas gracias.
MENSAJE AL H. CONGRESO NACIONAL DE SU EXCELENCIA GENERAL HUGO BANZER SUÁREZ, PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Señor Presidente del H. Congreso Nacional, señor Presidente de la Corte Suprema de Justicia, señor Ex Presidente de la República, Excelentísimo señor Nuncio Apostólico y miembros del H. Cuerpo Diplomático, señores Ministros de Estado, HH. Senadores y Diputados, señores Ministros de la Corte Suprema de Justicia, señores Magistrados del Tribunal Constitucional, Señores Consejeros de la Judicatura, señora Defensora del Pueblo, señora Yolanda Prada de Banzer, señores miembros del Alto Mando Militar y Mando Policial, distinguidas autoridades nacionales y departamentales, señoras y señores.
Hace 173 años, en esta histórica capital, nació la República como estado soberano e independiente.
Hoy, los tres Poderes del Estado, nos reunimos para rendir homenaje a nuestros fundadores; y, el Poder Ejecutivo, por mi intermedio, presenta el Informe a la Nación, como manda la Constitución Política del Estado.
Mi saludo a la Honorable Representación Nacional augurando que como hasta hoy, desarrolle un trabajo eficiente en favor de sus mandantes, dentro de la armonía y coordinación con los otros Poderes constituidos.
El pasado año, al inaugurar nuestro mandato, resumí el Programa de Gobierno en los siguientes conceptos centrales, que configuran cuatro áreas de acción: dije entonces que «nuestra administración se asentará en el ofrecimiento de mayores OPORTUNIDADES de empleo y mejores ingresos para la enorme población desocupada; la EQUIDAD, que permita reducir la pobreza en que están sumidos siete de cada diez bolivianos; la JUSTICIA e INSTITUCIONALIDAD, que son necesarias para que nadie se sienta marginado, ni | ||||
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ultrajado en el ejercicio de sus derechos y la dignidad de los bolivianos que jamás deberá ser menoscabada, para superar el estigma del narcotráfico».
Nuestro programa original, fue enriquecido con el aporte de los partidos integrantes de la coalición de gobierno y por una amplia y vasta representación de la sociedad civil, en el Diálogo Nacional que propugnamos.
A riesgo de la incomprensión de quienes proclamaron que carecíamos de programa, preferimos concertar nuestras propuestas programáticas, consecuentes con el propósito de modificar el estilo de hacer política, y dejar atrás la soberbia y la imposición egocéntrica.
El diálogo, la búsqueda de consenso y la concertación, son el mejor camino para lograr la unidad nacional en el tránsito hacia el próximo siglo, a fin de que todos los bolivianos, miremos hacia delante, respetando nuestro pluralismo y dejando nuestras pequeñas divergencias, en aras del esfuerzo compartido, para encontrar las fórmulas que multipliquen nuestras potencialidades y creatividad.
Bajo ese signo nace nuestra coalición gubernativa; hemos constituido un gobierno de amplia base popular y con más del 75% de la representación parlamentaria, la más alta registrada en la historia republicana.
Ese sólido entendimiento inter-partidario, representa a la sociedad boliviana y por lo tanto, expresa sus diferencias formales internas que sin embargo, se unifican en torno a las metas que el Gobierno ejecuta para beneficio del país.
Infortunadamente, en el último tiempo, uno de nuestros componentes vive situaciones de hecho, incompatibles con la estructura unitaria y de proyección político-doctrinal que tiene cada uno de los partidos aliados.
Esto hace que, muy a pesar nuestro, les dejemos el tiempo necesario para recuperar su identidad y su propia proyección, alejándolos de la coalición de gobierno, ya que el mantenerlos complota contra nuestra imagen de seriedad y coherencia y desfigura, en términos nacionales, nuestra concepción original en el beneficio de la República.
Del Programa de Gobierno, doblemente consensuado, estamos ya ejecutando el Plan Operativo de Acción 1997-2002, que ha merecido el respaldo de la Comunidad Internacional a través del Banco Mundial, los Organismos de cooperación y los Gobiernos amigos, que en la Undécima Reunión del Grupo Consultivo de París, en abril pasado, han comprometido un monto total de 941 millones de dólares para su realización. Sin programa, esto no hubiera sido posible obtener.
Este monto representa un 45% más de lo obtenido antes de esa sede y su composición muestra que 421 millones de dólares, es decir el 44%, son donaciones y 497 millones de dólares, que representan el 53% del total, corresponde a créditos concesionales.
Antes de ingresar al contenido esencial del presente informe, deseo esclarecer ante el país un aspecto fundamental.
Se critica repetidamente que nuestro Gobierno, ha ocupado mucho tiempo en analizar y modificar las medidas adoptadas por el anterior, pretendiendo reducir tales correcciones a un mero afán de diferenciación superficial.
El país recuerda que en 1985, fuimos nosotros que sustituimos el modelo económico de capitalismo de Estado; y nosotros también cambiamos el sistema político del Unipartidismo en el Gobierno, en 1989.
Sin embargo, el modelo que hemos sostenido, de conformidad con el estado de desarrollo económico-social del país, es el de ECONOMIA SOCIAL DE MERCADO, porque como dijimos en nuestro mensaje inaugural: «estamos convencidos que la estrategia para un desarrollo social justo, es una responsabilidad que no puede quedar librada solamente a las fuerzas del mercado».
El Estado, debe trascender sus funciones normadoras, reguladoras y facilitadoras, para jugar también una función promotora de la equidad social.
Esta promoción social, ayudara a equilibrar las tendencias concetradoras del mercado y a desbaratar las ventajas competitivas dinámicas potenciales, incorporando, gracias a la educación y las oportunidades económicas para todos, a nuevos actores en el desarrollo nacional.
En el Informe del BID para 1997, sobre el progreso económico y social en América Latina, se analiza a nuestra región tras una década de reformas. Se examina el costo social del ajuste económico y se interroga si valieron la pena las drásticas reformas, cuestionando algunos resultados. | ||||
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El documento recuerda que el comienzo de los programas de ajuste, durante la década de los años '80, coincide con un incremento espectacular de la pobreza, lo que determinó que la presente década de los '90, empezara con el 35% de la población en situación de moderada pobreza y con un 17% de nuestras poblaciones, en situaciones de extrema pobreza.
A poco de concluir la década, el número de pobres no ha descendido del nivel, sin precedentes, cercano a los 150 millones de personas en América Latina.
El informe documenta que nuestro crecimiento económico, pudo haber disminuido, sino se procedía con los ajustes económicos, pero es cierto también que si se prosigue con la injusta redistribución de los resultados, seguiremos incrementando la pobreza y la miseria, que podrían cuestionar la institucionalidad democrática, por las tensiones que crea la deuda social, cada vez más agobiante.
En el interior de nuestro país, esto se refleja con la existencia entre 7 y 10 bolivianos pobres sobre 10, situación que se torna más agraviante en varios distritos muy deprimidos del país, que apenas sobreviven en la indignidad, la miseria y la marginalidad, como muestras silenciosas contra el ejercicio de los derechos humanos esenciales.
Creemos pues en el modelo que instituimos en 1985, pero contra toda visión simplemente economisista y tecnocrática, tenemos la convicción de que el crecimiento económico que no esté centrado en el ser humano, no es sostenible.
Porque tenemos una compresión nacional de nuestra historia, fundada en valores culturales y familiares propios, interpretamos nuestra inserción en la globalización, a partir de la propia identidad nacional.
Y el desarrollo con identidad que postulamos, tiene sus cimientos en la equidad, entendida como la creación de oportunidades para los que no la tienen.
No se puede pensar en el desarrollo con identidad, equidad, preservación del medio ambiente y los recursos naturales, sin que la persona humana, el hombre y la mujer bolivianos, en todas sus expresiones, se constituya en el eje articulador de la economía, la sociedad y el Estado.
La transnacionalización operada con la capitalización, debe ponerse al servicio del desarrollo boliviano, planteando en términos activos una alianza estratégica con los grandes inversionistas capitalizadores, interesados en desarrollar el mercado interno, pero sobre todo, interesados en construir en nuestro país, una sólida plataforma de acceso a los mercados ampliados del exterior.
El desarrollo de las telecomunicaciones y la energía, que comienzan con la capitalización, debe complementarse con el desarrollo de la infraestructura en transportes y vías de comunicación, con la multiplicación de la producción agrícola e industrial exportadora y con una importante creación de viviendas y servicios básicos en todas nuestras poblaciones, a fin que los bolivianos participemos efectivamente en el proceso de transnacionalización, vehículo directo de nuestra inserción calificada en la globalización.
Y en estas tareas nacionales, estamos seguros que podremos contar con el apoyo de los grandes inversionistas que ya trabajan en Bolivia.
Y ante quienes afirman que no respetamos las reglas del juego instituidas, les decimos que el país tiene los antecedentes de la forma sectaria en que se eligieron algunos magistrados de la justicia y la mayor parte de los Superintendentes del sistema regulatorio, en borrascosas y unilaterales sesiones camarales.
Esto no se debe repetir.
La Nación precisa de entes reguladores, verdaderamente profesionales y autónomos y no al servicio de intereses segmentarios; autoridades garantizadas con elecciones abiertas, en que las fuerzas políticas y los interlocutores sociales, puedan concertar; y, sobre todo, puedan construir, perfeccionar y respetar las reglas y normas que se dan con transparencia, para garantizar a inversionistas y también a consumidores.
Estas son nuestras diferencias de concepción, y dos ejemplos prácticos nos ayudarán a comprenderlas mejor:
Sustituimos el asistencialismo paternalista del bonosol, porque las entidades encargadas de su mantenimiento, nos convencieron de su carácter insostenible, apresurado y electoralista; y por esto creamos el Bolivida, como un derecho sustentable y vitalicio.
Con la Ley de Propiedad y Crédito Popular, restituimos los derechos y oportunidades de todos los bolivianos, ex-propietarios legíti | ||||
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mos de las empresas públicas capitalizadas, porque resultaba confiscatorio entregar solamente a un segmento de la ciudadanía, un bono asistencial que se extinguía con el tiempo y no resolvía a nadie sus problemas esenciales. Un buen padre de familia debe preocuparse de sus mayores, pero también debe preocuparse de sus hijos.
En resumen, queda claro que el perfeccionamiento de los instrumentos creados por las reformas anteriores, forman parte de los objetivos esenciales que tienen Bolivia y los bolivianos, en el contexto nacional e internacional; porque los instrumentos, no son buenos o malos en sí mismos, depende con qué finalidad se los usa.
Dentro de la estrategia boliviana que sostenemos, ciertamente los métodos de la concertación y la unidad son los más adecuados para fortalecer las experiencias de la participación ciudadana y para reafirmar los derechos de los ciudadanos, en el nuevo estado que estamos perfeccionando.
Honorables Congresales, H. Magistrados:
El informe pormenorizado de nuestro primer año de gestión, contiene las memorias de los 14 Ministerios, las 9 Prefecturas y los Fondos de Desarrollo e Inversión bajo tuición del Poder Ejecutivo, que serán entregados al H. Congreso Nacional, como anexos del presente mensaje.
Quiero destacar, en consecuencia, los aspectos relevantes de tales informes, a fin que la ciudadanía pueda evaluar nuestra gestión en esta primera etapa, sobre cuyos resultados expreso mi plena satisfacción.
En el campo de las relaciones internacionales, hemos restituido la jerarquía histórica que corresponde al retorno soberano de Bolivia al Pacífico, como alegato de justicia indeclinable, a la vez que una necesidad vital para el desarrollo integral del país.
Estamos, promoviendo la atención y el interés de la comunidad de Estado, en torno al objetivo de lograr la reintegración marítima del país por la vía del entendimiento directo y en consulta con el interés de todos los países involucrados en la búsqueda de una solución a este problema, a fin de viabilizar el proceso de integración continental bioceánica, para no retardar o deformar este propósito continental.
Hemos propuesto a Chile, en el ámbito de la Organización de Estados Americanos, el comienzo de una reflexión común sobre el futuro de nuestros pueblos, con todas las implicaciones y complementariedades de la integración binacional y regional, que no omita ningún aspecto de nuestra relación y fundamentalmente, la búsqueda de una salida soberana de Bolivia a las costas del Pacífico, devolviendo continuidad geográfica, económica y social a esa importante área tripartita.
Una estimación aproximada del costo económico de nuestro enclaustramiento significa 4 mil millones de dólares cada diez años, vale decir casi el total de nuestra deuda externa, que se acumula cada década. Sin evaluar los costos implícitos al encierro geográfico y cultural así como su acumulación social regresiva.
En el plano vecinal, hemos intensificado nuestras relaciones con la República Argentina, destacándose la suscripción del Convenio Migratorio, para regularizar la situación jurídica de más de 700.000 bolivianos residente en ese país amigo.
Asimismo, estamos desarrollando un ambicioso plan de desarrollo para el aprovechamiento múltiple de los recursos de la Alta Cuenca del río Bermejo y del río Grande de Tarija, mediante el desarrollo de los proyectos hidroeléctricos binacionales de Las Pavas, Arrazayal y Cambarí.
Con el Brasil, se han suscrito un Memorándum de Entendimiento sobre Desarrollo de Intercambios y futura integración eléctrica y un Acuerdo de Cooperación Turística.
El acuerdo de venta de gas existente, mas los instrumentos señalados abren ese importante mercado de recursos energéticos, no sólo en la zona industrial de San Pablo, sino el mercado interior del Brasil, que tiene una gran expansión poblacional y productiva, y que contribuirá a intensificar los corredores bioceánicos.
Con el Paraguay, se inauguró el camino Ibibobo y Picada Sucre, el Museo Histórico de la Guerra del Chaco y la Plaza de La Paz del Chaco en Villamontes, cerrando un ingrato episodio que distanció a pueblos hermanos, restañando para siempre sus heridas y encaminándolos unidos a su progreso compartido.
Las relaciones con el Perú, se mantienen en un nivel óptimo y una reciente declaración de cancilleres ha ratificado el interés de los dos | ||||
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países en ejecución de los acuerdos de Ilo, así como la suscripción de un Memorándum de Entendimiento y el Plan de Trabajo para la construcción de un poliducto de La Paz hasta el Puerto de Ilo.
Se ha encomendado el estudio técnico de utilización, en beneficio de Bolivia y Perú, de las aguas de la cuenca alta del Rió Mauri; asimismo y en el marco del Tratado de Cooperación Amazónica, fue adoptado el Programa de Acción Integrado Boliviano-Peruano destinado a desarrollar los territorios fronterizos.
Las relaciones con los Estados Unidos de Norteamérica, que las encontramos orientadas unilateralmente al tema de la droga, tienen un alto nivel de entendimiento, concentrando nuestro interés en diversificar el tratamiento de la agenda bilateral con la atención a temas como el fortalecimiento democrático, la lucha contra la pobreza, la preservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible y la promoción de inversiones norteamericanas en nuestro país.
En oportunidad de la Reunión cumbre de las Américas en Santiago de Chile, el Presidente que habla tuvo un encuentro con el Presidente Bill Clinton, con auspiciosas perspectivas.
En el programa de lucha integral contra el tráfico ilícito de drogas, suscrito el 24 de agosto del pasado año, el Gobierno de los Estados Unidos, otorgará un total de 45.45 millones de dólares en diversas formas de cooperación.
En octubre pasado, sostuvo reuniones de trabajo con nuestro gobierno el Director de la Oficina de lucha contra las Drogas del país amigo, el Gral. Barry Mac Cafrey.
En ocasión de mi reciente presencia en la Reunión cumbre de las Naciones Unidas sobre la lucha contra el tráfico ilícito de drogas, en Nueva York, sostuve reuniones con los responsables de Naciones Unidas y de los Estados Unidos de Norteamérica para abordar este tema, recibiendo un apoyo total al Plan Dignidad presentado por Bolivia, como Estrategia Boliviana de lucha contra el narcotráfico.
En esa misma oportunidad tuve reuniones de trabajo con inversionistas norteamericanos en Nueva York y en Miami, presentándoles documentalmente las posibilidades de inversión en nuestro país y las reglas del juego vigentes en esta materia.
El 8 de junio en Nueva York, concurrí a una cena de trabajo con los ejecutivos más destacados de las empresas multinacionales norteamericanas y europeas que operan en Bolivia, exponiéndoles los planes de nuestro gobierno y escuchando sus criterios, a fin de lograr una estrategia común en torno a nuestros intereses nacionales y a sus intereses empresariales que pueden ser complementarios; instándoles a invertir más en menos tiempo y ayudarnos a proyectar la imágen real de Bolivia en el contexto internacional. De esa manera se inició un diálogo y concertación del más alto nivel, para desarrollar una amistad transparente, en el marco de nuestras normas vigentes.
En el área de relaciones con otros países de la región, se destacan las reuniones binacionales con Colombia, la Comisión Mixta y Administradora del tratado de Libre Comercio Bolivia-México y la Reunión de la Comisión boliviano-cubana.
Las relaciones con la Unión Europea mantienen elevados niveles de entendimiento y cooperación.
Se ha negociado un compromiso de cooperación por 28 millones de dólares en diversas áreas.
Del mismo modo, se acordaron programas de cooperación con diversos países miembros de la Unión Europea, destacándose el establecido con Alemania Federal por un monto de 70 millones de dólares, con Bélgica por un monto de 4 millones de dólares, con Italia por un monto de 3 millones de dólares, con Suecia por 8 millones de dólares y con Dinamarca un Acuerdo Financiero de Cooperación no reembolsable por 90 millones de dólares, en ocasión de la visita del Señor Poul Nielsen, Ministro de Cooperación de ese país.
Recientemente hemos suscrito un importante acuerdo con Bélgica por el que se alivia nuestra deuda bilateral por un monto de cerca a 50 millones de dólares que debemos destinar a la lucha contra la pobreza extrema.
Con Suiza, se estipuló un compromiso de cooperación por 13 millones de dólares.
Las relaciones bilaterales boliviano-españolas, cobran un impulso renovado con motivo de la visita oficial a nuestro país del Presidente del Gobierno y distinguido amigo Don José María Aznar, que permitió la suscripción de un Convenio de Cooperación Financiera y Técnica, por un valor de 120 millones de dólares y la suscripción de un Tratado de Cooperación y amistad, que servirá de marco normativo en las relaciones y cooperación bilateral. | ||||
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Con la República de China, en el marco de las relaciones bilaterales, se acordaron la ejecución de proyectos por un monto de 5,5 millones de dólares.
La tradicional amistad boliviano-japonesa, se fortaleció con el acuerdo de cooperación en diversos programas de interés nacional por un valor de 80 millones de dólares.
En el ámbito multilateral, atendimos las actividades en el marco de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, el Grupo de Río y los Países no alineados, suscribiendo con la Organización Mundial del Comercio IV Protocolo sobre Telecomunicaciones Básicas. Bolivia se mantiene activamente en la Comunidad Andina, procurando avanzar en el perfeccionamiento de la unión aduanera y en el Acuerdo Marco suscrito ente la Comunidad Andina y el Mercosur, hemos logrado la incorporación de la llamada «Cláusula Bolivia», según la cual se preservan las condiciones de acceso de las exportaciones bolivianas a los mercados de las dos subregiones.
Sostuvimos entrevistas especiales en diferentes oportunidades, con los Presidentes de Argentina, Carlos Saúl Menen; de Brasil, Fernando Enrique Cardozo; de Paraguay, Juan Carlos Wasmosy y de Perú Alberto Fujimori, que también nos visitó en ocasión de los sismos en Aiquile y Totora trayendo cooperación y amistad, ratificando la hermandad histórica que une a nuestros países y pueblos.
La presencia internacional del país, requirió nuestra presencia en la XIa. Reunión Cumbre de Jefes de Estado y de gobierno del Grupo de Rió, en la VIIa. Reunión Cumbre de los Estados Iberoamericanos, en la XIIIa y en XIVa. Reunión Cumbre de los Jefes de Estado de los Países del Mercosur, en la Xa. Reunión del Consejo Presidencial Andino y en la IIa Reunión cumbre de las Américas.
Se nos ha invitado formalmente a efectuar visitas de Estado a las Repúblicas de México, Uruguay y Venezuela, que las programaremos cuidadosamente en el proceso de afirmación de nuestro espíritu integracionista.
HONORABLES REPRESENTANTES NACIONALES:
Al asumir la Presidencia, juré cumplir la Constitución, completa, sin retacear sus contenidos y poner en marcha las instituciones creadas para fortalecer el Estado de Derecho.
En diciembre pasado, promulgamos las leyes del Defensor del Pueblo y del Consejo de la Judicatura y en abril del presente año la Ley del Tribunal Constitucional, con anteproyectos presentados por el Ministerio de Justicia y luego consensuados en el Poder Ejecutivo.
La seguridad jurídica como patrimonio nacional, ha sido enriquecida con éstas tres instituciones y hoy, posesionados y sentados junto a nosotros aquí, podemos estar complacidos todos porque avanzamos hacia el perfeccionamiento de un Poder Judicial jerarquizado por su profesionalidad y probidad, por la estabilidad de su personal y por la independencia de sus trabajos respecto de las influencias políticas o económicas.
Por fin los bolivianos tendremos una institución que nos proteja de los abusos, otra institución que vigile el trabajo de los jueces sin perder su estructura y un máximo Tribunal que encauce dentro de los marcos constitucionales, las decisiones de los tres Poderes constituidos.
Esta triple protección para el ciudadano, garantizará efectivamente los derechos y garantías para todos, en igualdad de condiciones.
Para asegurar la fluida relación de servicio público que deben tener los funcionarios y el Estado, respecto de los ciudadanos, el Ministerio de Justicia también está trabajando por una Ley de procedimientos administrativos y procesos contencioso-administrativos, para uniformar las normas dispersas y muchas veces contradictorias en éste tema.
Igualmente revisaremos y actualizaremos los Códigos vigentes, incorporando a nuestra economía jurídica, nuevas formas para enfrentar la globalización de la vida económica y las libertades de los ciudadanos y las Comunidades y pueblos originarios de nuestro país.
Esperamos encontrar un amplio consenso entre las fuerzas políticas y sociales, para presentar un anteproyecto de Ley de necesidad de la reforma constitucional, de manera que concluyamos la adecuación de nuestra Carta Magna, al desarrollo económico y social del país, a los desafíos de la integración latinoamericana y al proceso de globalización internacional.
Un trabajo sistemático se viene cumpliendo en el Plan Nacional de Integridad, con la cooperación del Banco Mundial, en la lucha frontal contra la corrupción y que abarca muchos componentes, el componente judicial viene siendo realizado en el Ministerio de Justicia. | ||||
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En un tema tan fundamental, pido la cooperación de todos los sectores sociales, de las fuerzas políticas y sindicales, de las instituciones cívicas y profesionales; porque la corrupción es el cáncer de fin del siglo, que corroe conciencias e instituciones y que pervierte la vida personal, familiar y social.
Es un componente activo del empobrecimiento, porque los desvíos de recursos públicos hacia el enriquecimiento ilícito, los dineros pagados para torcer la justicia, los sobre precios, la defraudación fiscal y las coimas, son recursos arrebatados al fin público, al bien de todos, a las bocas de niños que padecen de hambre, a la atención médica y salud de los ancianos, al perfeccionamiento y protección de las mujeres y de los jóvenes.
Ante semejante mal, todos debemos unirnos para combatirlo y para erradicarlo de nuestros comportamientos personales y colectivos.
En el plano de la seguridad interior, el Gobierno se mueve en cuatro direcciones:
1. Proteger al ciudadano y su entorno familiar, cada vez más amenazado en la vida moderna, a través de un Plan de Seguridad Ciudadana que ya ha comenzado en las principales ciudades y pueblos del país, gracias a la movilización de la Policía Nacional que la preservaremos en su unidad, jerarquía y disciplina, a fin que nadie imagine que puede convertirla en apéndice de intereses partidarios, sino en una sólida institución de la República y del Ciudadano.
2. Luchar contra el crimen organizado y combatir al terrorismo internacional que pretende incursionar en nuestras dilatadas fronteras para convertir a Bolivia en cabecera de puente hacia otros países.
3. Desarrollar una acción internacional concertada con países y organismos calificados en la búsqueda de objetivos multinacionales de seguridad; y.
4. Sacar a Bolivia del circuito coca-cocaína, mediante el Plan Nacional de Lucha contra el narcotráfico, que ha merecido el consenso nacional y el respaldo internacional.
Personalmente, en la VII Cumbre Iberoamericana en Margarita, Venezuela, he propuesto la creación de un mecanismo de cooperación y evaluación multilateral, reafirmando el principio de la responsabilidad compartida.
En ocasión del X Consejo Presidencial Andino en Guayaquil, Ecuador, planteamos la alianza estratégica para derrotar al narcotráfico, entre todos los países del mundo.
Por último en la Asamblea Especial de las Naciones Unidas, celebrada en junio pasado en Nueva York, propuse la alianza mundial para combatir a las drogas, como expresión concreta de la responsabilidad compartida y la creación de un grupo consultivo de evaluación, coordinación y control multilateral, así como asignación de recursos en esta lucha colectiva contra este flagelo universal.
A pesar de la oposición de grupos ligados al circuito, hemos desplegado una acción concertadora, logrando rubricar un acuerdo de erradicación voluntaria de coca excedentaria, con cinco Federaciones de productores de hoja de coca en el Chapare y al propio tiempo, aproximadamente 300 sindicatos, se han organizado en la Cámara Agropecuaria del Chapare, con el objetivo de convertir a esa rica región agrícola en una zona destinada a la producción legal de alimentos.
Nuestra firme determinación política, y la conciencia nacional de que este crimen destruya nuestra juventud, pervierte a los hombres y socava nuestras instituciones patrias, ha logrado resultados evidentes en doce meses de gobierno.
En efecto, hemos incautado 14.8 Toneladas de drogas, hasta fines de julio, incinerándola; hemos destruido 16 laboratorios de fabricación de droga, 1.200 fábricas y 1.621 pozas de maceración, deteniendo a 3.900 delincuentes.
Se han incautado 203.689 kilogramos de precursores químicos sólidos y 511.145 de precursores químicos líquidos, hasta julio del presente año.
Desde el 7 de agosto de 1997, a julio de 1998, hemos erradicado 8.969 hectáreas de coca excedentarias, una cifra récord jamás alcanzada en ese lapso de tiempo; y se han destruido 20.184 metros cuadrados de almácigos de coca, con lo que se ha evitado la siembra de 2.000 hectáreas de coca adicionales.
Este conjunto (coca erradicada y almácigos destruidos), ha evitado que se fabriquen 1.567 Toneladas de droga. | ||||
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En el campo de la prevención hay mucho por hacer, si tomamos en cuenta que 12 bolivianos de cada 1.000 consumen cocaína y más de 50% consume alcohol. Por esto hemos introducido contenidos educativos de prevención en el sistema educativo y en las Escuelas normales del país.
Para quienes tuvieron la desgracia de caer en la dependencia de drogas, estamos impulsando el funcionamiento de centro de rehabilitación, utilizando los recursos provenientes de la confiscación de bienes de los narcotraficantes, dando utilidad social a estos bienes mal habidos, de estos se han otorgado 10 bienes a la Dirección de Rehabilitación. Igualmente se trabaja en la educación y prevención, las Naciones Unidas nos ayudarán con dos millones de dólares en esta tarea y se ha obtenido la donación de un terreno para la construcción de un Centro Moderno de tratamiento en la localidad de Pucarani en La Paz.
Si hemos proclamado la responsabilidad internacional compartida para luchar contra la droga, reclamamos la unidad nacional para combatirla internamente, porque ya no somos sólo productores, sino también consumidores, con la auto aniquilación de nuestro más valioso recurso que es el hombre, es decir el ser humano.
Estamos trabajando materialmente, para dejar esa herencia moral de dignidad a las futuras generaciones de bolivianos, sin droga y con el orgullo de no estar manchados con este estigma internacional.
En el campo de la defensa nacional, el gobierno desea incorporar en la preocupación ciudadana y en las Políticas de estado, los nuevos conceptos de la defensa en el desarrollo social y económico del país, con la presencia activa de las Fuerzas Armadas en la consolidación del sistema democrático y el desarrollo tecnológico y cultural, así como revalorizando su función en la vida del país, por los aportes directos en la prevención y asistencia frente a los desastres naturales, en la estrategia nacional de lucha contra el narcotráfico y en la defensa de los valores morales y cívicos de la Nación.
Restituido el programa de instrucción premilitar, estamos ocupando a los jóvenes, en los mejores años de su vida, en la escuela del civismo y del servicio a sus semejantes; alejándolos de las oportunidades del vicio, del ocio y del abuso de sus potencialidades generosas y constructivas.
Las Fuerzas Armadas, participan también en los proyectos de integración física binacional, en la ejecución de nuestra política de fronteras y límites y en la vertebración vial, fluvial y lacustre del país.
Como emergencia de los movimientos sísmicos en el departamento de Cochabamba, se han atendido a 71.960 familias de cerca a 150.000 afectadas y para atender las consecuencias causadas por el fenómeno del «El Niño» se han desarrollado acciones conjuntas con las Prefecturas.
Recientemente se han entregado valiosos equipos médicos, de transporte, de comunicaciones y de salvamento al Sistema Nacional de Defensa Nacional y a los batallones ubicados principalmente en las fronteras.
En el orden social y siguiendo nuestro método del diálogo, existe permanente comunicación con los interlocutores sociales, es decir con la Central Obrera Boliviana y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia.
Aunque el Comité Ejecutivo de la COB fue cambiando tres veces, con todos se mantuvo una buena relación.
De este modo, en el respeto profundo por la libertad e independencia sindical de los trabajadores, hemos desarrollado una clara intención concertadora, procurando dejara atrás el método de la confrontación entre bolivianos, cuando podríamos unirnos contra los obstáculos comunes y por encontrar nuestras coincidencias, como signos premonitorios de unidad frente al próximo milenio.
Esto permitió que se resuelva la huelga general de los trabajadores por la demanda de su Pliego Nacional, sin haber recurrido al mecanismo constitucional del Estado de sitio, como sucedió con los cuatro anteriores gobiernos.
En el camino de continuar las reformas para que nuestro país avance, hemos proyectado y promulgado las siguientes leyes de carácter económico.
Ley de Valores para desarrollar el mercado de capitales domésticos, permitiendo incrementar el ahorro interno de la economía y facilitar el financiamiento de las empresas.
Ley de Propiedad y Crédito Popular, corazón de nuestro programa económico y que define un rumbo claro hacia el próximo siglo, para hacer de los bolivianos propietarios y crear verdaderas oportunidades de progresar. | ||||
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Esta Ley permite la devolución de las acciones de las empresas públicas a más de 3.5 millones de bolivianos a través de las Acciones Populares y el Bolivida. Además norma la profundización del microcrédito, la reforma de la administración de las cooperativas, el crédito para la vivienda, el fortalecimiento del sistema de intermediación financiera y la reestructuración del registro de personas.
Ley de Seguros, cuyo objetivo es modernizar el mercado de seguros, incrementar los ingresos en este negocio, mejorar la regulación y fiscalización de entidades aseguradoras y establecer sistemas de control a través del patrimonio y márgenes de solvencia.
Ley General de Concesiones de obras Públicas de Transporte, con el fin de atraer las inversiones necesarias para la construcción de carreteras asegurando su mantenimiento, mejoramiento del transporte ferroviario, aéreo y fluvial; con el objeto de vertebrar las ricas regiones del país con los mercados de consumo internos y externos.
Estas disposiciones permitirán crear el entorno normativo institucional para mejorar nuestra competitividad económica.
Quiero ahora referirme a la marcha de la economía, durante el primer año de gobierno.
Y les traigo una buena nueva, una gran noticia, después de más de una década en la que el crecimiento económico no lograba superar la barrera del 4% anual, durante el primer semestre de 1998, este indicador alcanza el 4,75%, pese a efecto negativo provocado por el fenómeno de «El Niño» principalmente en la agricultura.
Estoy consciente que este nivel de crecimiento, si bien importante y alentador, es aun insuficiente para encarar el propósito de luchar contra la pobreza, pero sin duda alguna, estos datos demuestran contundentemente que estamos en camino correcto.
Si a esto se añade el efecto multiplicado de la Ley de Propiedad y Crédito Popular, que convertirá a los bolivianos en agentes económicos, de la venta de gas al Brasil y del flujo incesante de inversión extranjera que está llegando al país, confío en que lograremos cumplir la meta del 7% del crecimiento para el año 2002.
La política económica ha estado orientada a mantener un bajo déficit fiscal. A junio de 1998, incluida la reforma de pensiones, fue de 0.7% ligeramente superior al registrado en similar período de 1997 que fue del 0.5%.
Esta situación se debe particularmente a que los costos de la reforma de pensiones fueron transferidos íntegramente a la gestión que me toca presidir. Como bien lo ha dicho el señor Presidente del Congreso.
Sin considerar el efecto de esta reforma, el déficit desaparece y las cuentas fiscales muestran superávit del 1.2% del PIB para el período enero-junio de 1998.
En verdad hemos estado trabajando con dos tercios del presupuesto disponible, toda vez que el 33% del mismo va a cubrir la pesada herencia dejada con el costo de las pensiones.
La inversión pública en el primer semestre de 1998, llegó a 240.5 millones de dólares. Sin embargo, es importante hacer notar que las inversiones en los sectores sociales se incrementaron a 1.83% del PIB con 156.3 millones de dólares en el primer semestre de 1998.
Además, se han asignado 50 millones de dólares a un Fondo para la ciudad de El Alto, lo que permitirá combatir la pobreza y dotar de mejor infraestructura a esa ciudad.
Los depósitos en el sistema bancario boliviano llegaron en junio de este año a más de 3.317 millones de dólares, superior a junio de 1997. Por otra parte, la cartera bancaria se ha incrementado en más de 500 millones de dólares alcanzando una suma de 3.670 millones de dólares en junio pasado.
Debe destacarse, asimismo que en lo que resta del año se espera una mejor participación de la banca extranjera, siguiendo la tendencia registrada en los últimos meses. Un ejemplo claro de esta situación es la reciente compra del 90% de las acciones del Banco de Santa Cruz por el Banco Central Hispano, operación que supuso una inversión de 160 millones de dólares.
Les he pedido a los accionistas nacionales que vendieron su parte que inviertan esos montos en Bolivia, para contribuir al engrandecimiento de sus regiones en el país y ellos se han comprometido hacerlo.
En lo que se refiere al comportamiento de las tasas de intereses, se observa una ligera pero persistente tendencia a la baja. En el último año, la tasa de interés activa promedio en dólares, se redujo del 16.1% anual al 15.8%. Como sabemos, está reducción refleja un menor | ||||
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costo para los préstamos, lo que incentiva la inversión y dinamiza el crecimiento económico.
De la misma manera, se ha registrado una disminución de la tasa de interés pasiva, pasando del 8.2% en junio de 1997 al 7.9 en junio de 1998. Pese a esa reducción y como señalé antes, los depósitos bancarios se han incrementado durante ese período.
Las reservas internacionales netas alcanzaron en junio pasado a 1.046 millones de dólares, una cantidad superior en 4 millones a la del año anterior. Este nivel de reservas significa algo más de seis meses de importaciones, lo que garantiza la capacidad de compra del país y la estabilidad del sistema bancario.
Es bueno también señalar que las operaciones de la Bolsa de Valores mostraron durante el último año un aumento del 42.6%, equivalente a 620 millones de dólares. Con la reciente promulgación de las leyes de Valores y Seguros, las operaciones de la bolsa deberían incrementarse aún más.
Quiero hacer una mención especial al tema de la inversión extranjera directa en nuestro país, que ha alcanzado los 635.7 millones de dólares durante el último año. Las empresas capitalizadas invirtieron 248.8 millones y las otras empresas 350.9 millones de dólares. Hemos desarrollado la tarea de convencer a las compañías petroleras contratistas, a fin que inviertan más en menos tiempo, de manera que sus beneficios y nuestra agenda de crecimiento se enriquezcan y multipliquen.
Esta tendencia se ha mantenido en los últimos meses, lo que refleja que el sector privado ha reaccionado positivamente a las medidas adoptadas por nuestro gobierno para perfeccionar el marco legal y regulatorio.
Estas inversiones se han distribuido en diversos sectores y en distintas áreas de nuestra geografía, generando un impacto favorable en la agricultura, la minería, banca y la industria.
Para mencionarles un ejemplo; cuando me hice cargo del gobierno el año pasado en esta misma fecha, la inversión comprometía que las empresas capitalizadoras del sector hidrocarburos era de 620 millones de dólares en 8 años, en este momento la inversión comprometida de las mismas empresas es de 2.200 millones de dólares en 4 años.
Por otra parte el programa de la micro empresa pretende apoyar a los ciudadanos que revisan trabajos por cuenta propia y constituyen casi la mitad de la población económicamente activa.
Para ello contamos con un fondo inicial de 37 millones de dólares de los cuales 25 millones son aportados por el BID y 12 por el Gobierno de España.
Para su adecuada fiscalización se instituyó en la Superintendencia de bancos, la Intendencia de Entidades no Bancarias, a fin de fortalecer el mercado microfinanciero del país y para completar el programa se elaborará el Proyecto de Ley para el Régimen de las Garantías Prendarias y su Registro Nacional.
Estamos seguros que esta política de apoyo a la micro-empresa, contribuirá a incluir centenares de actores al proceso productivo nacional, incrementando nuestro crecimiento económico en términos reales.
Estas señales alentadoras se suman a otras que confirman el buen estado de nuestra economía. Las calificadoras Moodys y Standard & Poors, otorgaron a Bolivia, buenas calificaciones de riesgo para la deuda externa de largo plazo y créditos de largo plazo en moneda extranjera, lo que significa además de la inserción del país en el mapa financiero del mundo, un importante anzuelo para la atracción de inversión extrajera.
Respecto a las exportaciones, puedo informarles que estas se han incrementado en un 5%, entre el primer trimestre del 1997 e igual período de 1998. Las importaciones también han subido en un 15%, como resultado de un incremento de la internación de bienes de capital que tendrá un impacto positivo en la oferta exportable. Por eso no es preocupante que el déficit comercial sea un 30% superior al registrado el año pasado.
El tema de la deuda externa también es muy importante. A mayo de 1998, ésta ascendía a 4.132,2 millones de dólares, hoy son 105.9 millones de dólares menos que en el mismo período del año pasado.
Con estas referencias de los principales indicadores económicos no podían ser sino favorables las negociaciones emprendidas con los organismos internacionales. Por ejemplo; dentro del programa financiero firmado con el Fondo Monetario Internacional se observan márgenes positivos en todas las metas. | ||||
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Es muy importante destacar también el hecho de que el año pasado, después de una exhaustiva evaluación del desempeño económico del país, los organismos internacionales decidieron incluir a Bolivia en el programa de alivio de deuda externa para países pobres altamente endeudados (HIPIC), lo que significa liberar alrededor de 450 millones de dólares que serán destinados íntegramente a la lucha contra la pobreza.
Los indicadores que me he permitido desarrollar de manera relativa extensa, muestran claramente que el desempeño económico del país es bueno y nos hace albergar, con certeza, la esperanza de que vienen días mejores para los bolivianos.
Nuestra economía crece, Bolivia está despegando.
Quiero ahora referirme a otro de los pilares de nuestro programa de gobierno, el de Equidad.
Un país con mejor justicia, un país digno, también es un país que supera las desigualdades sociales, que suma esfuerzos para luchar contra la pobreza en que se debate el 50% de los bolivianos.
Han transcurrido trece años desde que se inició el proceso de ajuste estructural, trece años de reformas que no se han traducido aún en mejores condiciones de vida para la gente.
Porque comprendimos la demanda de nuestros compatriotas más pobres, asumimos el compromiso de poner en marcha iniciativas destinadas a superar los índices de pobreza extrema.
En este primer año de gobierno hemos actuado en diversos frentes.
Pese a la incomprensión de unos cuantos que tradicionalmente se oponen a todos los avances, hemos relanzado la Reforma Educativa.
Miles de maestros demostraron su apoyo al proceso de institucionalización educativa, aceptando voluntariamente dar un examen para evaluar sus conocimientos.
Porque quieren una educación mejor para los niños y jóvenes bolivianos, aceptaron el desafió de probarse a sí mismo y saber si reunían la sabiduría necesaria como para convertirse en directores de nuestras escuelas.
Miles de maestros demostraron que comparten la certeza de que un boliviano con mejor educación es un boliviano con mayores oportunidades para salir de la pobreza.
Un año de escolaridad, abre posibilidades de trabajo y perfeccionamiento. La educación es el instrumento más importante para producir, progresar y construir un mejor porvenir para sus hijos.
Sociedades sin educación están condenadas al subdesarrollo, a la miseria y a la marginalidad.
A mediados del mes pasado, suscribimos un trascendental convenio con el Banco Mundial, que otorgará a Bolivia 75 millones de dólares para impulsar programas de mejoramiento educativo, tanto en lo que hace a la infraestructura como a la capacitación de nuestros queridos maestros.
En esta lucha, se inscribe también el revolucionario cambio que se introdujo en la política de vivienda. Eliminamos un mecanismo burocrático, lento y absolutamente ineficiente, para poner en marcha un nuevo sistema que permitirá, ahora sí, garantizar el acceso a una vivienda digna para todos.
Con la adjudicación de la Administración de los Aportes a las dos AFP's que operan en Bolivia, no solo se garantiza un manejo transparente y eficiente de esos recursos sino la entrega a cada uno de los trabajadores una libreta individual que les permita fiscalizar ellos mismos su dinero.
De acuerdo a información oficial, a diciembre de 1997 se tenían registrados 328.844 afiliados y se tiene previsto emitir 343.000 libretas de aporte laboral acumuladas de 1992 a agosto de 1998.
Ese dinero, además generará intereses, y podrá ser utilizado como garantía en la obtención de un financiamiento para la construcción de viviendas. | ||||
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El sueño de la casa propia se irá convirtiendo en una realidad, esto demuestra que el país está cambiando, y está cambiando para bien y no para mal.
En el Sub-programa de agua y saneamiento rural ha beneficiado a 147.000 personas (29.400 familias) con servicios de agua potable y más de 37.000 personas (7.400 familias) con saneamiento básico en nuestra gestión. La nueva política de vivienda permite disponer de créditos con plazos de 15 y 20 años para los solicitantes.
Quiero referirme también a la Ley de Derechos y Privilegios para los Mayores y Seguro Médico Gratuito de Vejez, recientemente aprobado por el Congreso Nacional, por ustedes HH. Parlamentarios.
Se trata de una medida que hace justicia, que retribuye a nuestros mayores algo de lo mucho que ellos dieron por el país.
Medio millón de bolivianos de la tercera edad, tienen ahora derecho a atención médica gratuita y a un descuento del 20% en las tarifas de servicio de electricidad, agua potable, de transporte aéreo nacional y terrestre interdepartamental e inter-provincial. Además se establece el mismo descuento para el pago de impuestos sobre bienes inmuebles.
Esta decisión inaugurará en el país una política clara y sostenible en beneficio de los mayores. Quedan en el pasado los meros paliativos, las medidas de impacto electoral, que representaron un doloroso engaño para los bolivianos.
Los derechos esenciales proclamados en la Constitución Política del Estado, deben hacerse efectivos para no convertirse en letra muerta que, en esta caso, es omisión grave.
Las personas de la tercera edad, pueden estar seguras ahora que sus necesidades serán atendidas de manera permanente, porque ya se han reconocido realmente sus derechos, estableciendo sanciones efectivas para los que no cumplan esta ley, para que no respeten los derechos de los ancianos.
Y otro sector de la población, que vive en el desamparo y sin protección es el de la niñez pobre y también abandonada.
Junto a las tareas voluntarias que se realizan a través del Despacho de la Primera Dama, con la participación de la Iglesia Católica y las organizaciones empresariales del país, el gobierno ha obtenido la cooperación del Banco Mundial, el BID y el Programa Mundial de Alimentos, para ejecutar el Programa Nacional de atención a niñas y niños menores de 6 años, en situación de riesgo.
Esta es otra de las Políticas de Estado que deseamos llevar adelante, no sólo porque constituye una de las inversiones de mayor retorno por los beneficios en el corto, mediano y largo plazo; sino porque el gobierno debe asegurar la protección efectiva de los derechos de la infancia a través de la atención integral en educación, salud, nutrición y protección a través de modalidades directas e indirectas.
Todos los bolivianos y sus instituciones debemos acordar un verdadero Pacto Nacional por la infancia y por los derechos de los niños.
Pero la atención no puede llegar solamente a algunos sectores de la población. Por ello se han destinado más de quinientos millones de bolivianos para desarrollar el escudo epidemiológico y garantizar que el conjunto de la población esté protegida contra las enfermedades inmuno-prevenibles y las transmitidas por vectores.
Además se están desarrollando acciones para proteger a más de 3 millones de bolivianos en las zonas afectadas por el mal de chagas, este programa incluye la fumigación y mejoramiento de 20 mil viviendas para reiniciar un programa que fue inexplicablemente interrumpido.
Quiero, finalmente, referirme en este capítulo a un hecho que enlutó a los bolivianos. En mayo pasado un movimiento sísmico que dañó gravemente las poblaciones de Aiquile y Totora, y algunas poblaciones aledañas del valle alto de Cochabamba, provocando la muerte de más de 100 personas y la destrucción de centenares de viviendas. Por desgracia, una vez más la tragedia tocó a los más pobres.
En un plazo relativamente breve y luego de haber prestado la asistencia inmediata necesaria para resolver los problemas más urgentes de las familias afectadas, el gobierno ha emprendido un programa de reconstrucción y rehabilitación de Aiquile y Totora, con un costo de 16.4 millones de dólares, financiado por el Banco Mundial, el BID y los gobiernos alemán y japonés, aparte de otras instituciones y organismos.
Con este plan, se busca reconstruir más de mil viviendas, mejorar los sistemas de agua potable y electricidad, y de saneamiento básico, | ||||
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me refiero a las poblaciones de Aiquile y Totora y no al área rural que ya está en plena ejecución del plan de reconstrucción.
Voy a supervisar personalmente el cumplimiento de este programa, para asegurar que Aiquile y Totora no sólo vuelvan a la normalidad, sino que sus habitantes puedan tener acceso a mejores condiciones de vida, ojalá me escuchen los habitantes de Aiquile y Totora.
En esta oportunidad, agradecemos a nombre del país, por la solidaria y rápida respuesta de países amigos, organismos y entidades internacionales y nacionales, ante esta grave dificultad que hemos soportado.
Estamos intensificando las tareas en la Participación Ciudadana y el fortalecimiento de los municipios, desde el punto de vista de la salud, de la vivienda, de la educación y de la producción.
El concepto de desarrollo productivo municipal, para incentivar la vocación productiva local, intensificando y generando demanda efectiva en el espacio del municipio, debe sustituir, al concepto asistencialista de la Participación Popular como se la programó hasta hoy.
El ciudadano debe crecer junto a su comunidad local, resolviendo sus problemas, en armonía con el Estado que debe coordinar sus servicios en favor de la colectividad.
El Fondo de Inversión Social, de agosto del año pasado hasta mayo del presente, ha entregado 188 proyectos, por valor de más de 20 millones de dólares para 483.650 beneficiarios.
El Fondo Nacional de Desarrollo Regional, ha desembolsado en un año de gestión, 49.664.881.- millones de dólares para ejecutar programas se aseo urbano, energía eléctrica, saneamiento básico, transporte y equipamiento; distribuidos en el territorio nacional.
Honorables Parlamentarios, Estamos trabajando por un país unido, compacto en su crecimiento, digno en sus proyecciones.
La que fuera desventaja geográfica comparativa, se convertirá en ventaja competitiva si los bolivianos logramos hacer de Bolivia el corazón vital de la nueva geografía económica y humana que se integra en América del Sur, si hoy somos el puente entre 200 millones de consumidores del Mercosur y con más de 100 millones de la Comunidad Andina, mañana seremos el puente que una América del Sur con los grandes mercados de la Cuenca del Pacífico, en el mundo global que se edifica.
El Programa de nuestro Gobierno está en marcha y cuenta con el respaldo ciudadano. Los hechos aquí señalados, lo demuestran.
Cumplido el primer año de gestión, puede decirse que elegimos el camino correcto para lograr una Bolivia con mayor crecimiento económico, con mejor justicia y menos pobreza.
Superados los primeros escollos, y sentadas las bases, nos toca hoy afrontar en términos de mayor eficiencia, el crecimiento efectivo de nuestra economía dando cumplimiento a la alianza estratégica que hemos acordado con los sectores productivos nacionales en el oriente y occidente del país.
La agricultura y la industria deben encontrar el necesario dinamismo para acortar nuestras metas nacionales.
La micro-empresa debe también expandirse para ayudarnos a asegurar la creación de fuentes de trabajo y empleo sostenible.
Nuestra lucha contra la pobreza, a través de los Ministerios sociales y los Fondos de Desarrollo y la participación solidaria de todos, debe lograr resultados más visibles; así como el empeño asumido por el Presidente de la República, con la ciudad de El Alto, la más densa y dinámica ciudad del país al mismo tiempo, la más pobre y desgurnecida.
Tengo optimismo, porque a pesar de la desinformación o mala propaganda, empezamos con buenos resultados. Estamos construyendo una Bolivia sin drogas, con dignidad y con porvenir seguro para las generaciones que vienen.
Una Bolivia que se va integrando internamente y que será cada vez más integradora a nivel internacional.
Una Bolivia orgullosa en el mundo, con identidad y con específicas contribuciones humanas y productivas en el sistema global.
Aún falta mucho por hacer, pero hemos logrado los objetivos que nos fijamos hace un año, trabajando arduamente, con humildad y en silencio. | ||||
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Mi gratitud y compromiso renovado a las mujeres, a los hombres y a los jóvenes bolivianos.
Y particularmente a los componentes de los tres Poderes del Estado, al Poder Legislativo que con verdadero sentido de responsabilidad, aprobó leyes muy importantes, al Poder Judicial que ahora enriquecido con otras instancias no me cabe la menor duda que nos va a dar grandes satisfacciones.
Quiero agradecer y particularmente al Vicepresidente de la República, que independientemente de sus tareas propias legales y constitucionales me ayuda personalmente a supervisar la macroeconomía del país, a los señores Ministros que me han acompañado y que hoy me acompañan.
Les agradezco mucho por el esfuerzo que han hecho y no podría dejar de hacerlo también con mi compañera que desde hace muchos años está siempre a mi lado.
Mi vida encuentra su justificación moral e histórica, trabajando por mis compatriotas.
En todas partes recibió el aliento de su fe y de su confianza y esto multiplica mi determinación de trabajar por la felicidad y bienestar del pueblo.
Que Dios bendiga a Bolivia y a los bolivianos en este día en que nació la Patria y nos conceda fuerzas, cordura y constancia para mantenernos a su servicio, en un clima de Paz, Libertad y Justicia. ¡Muchas gracias!.
H. PRESIDENTE NATO DEL CONGRESO.- A nombre de este Congreso Nacional, señor Presidente, le agradezco por ese Informe-Mensaje que ha brindado usted a la Nación entera por intermedio de este Congreso Nacional en ésta histórica Casa de la Libertad.
Quiero también agradecer a nombre del Congreso, a través del señor Prefecto del departamento, del señor Alcalde Municipal, de la Brigada Parlamentaria de Chuquisaca, a toda la gente que nos ha dado esa cálida acogida y el gran recibimiento que se nos ha brindado a todas las autoridades que han estado en estos dos históricos días, acá.
Pido a todos los Parlamentarios, e invitados mantenerse en su sitios y pido a la Comisión que acompañó al señor Presidente, se sirva nuevamente acompañarlo a tiempo de despedirlo señor Presidente, le agradecemos nuevamente y me sumo a la despedida a nombre de todo este Congreso con un cerrado aplauso de pie. Muchas gracias.
(Sale la Comisión, acompañando al señor Presidente Constitucional de la República)
Habiendo concluido la Orden del Día de esta 1ª Sesión del Congreso de la Legislatura 98-99, agradezco la presencia de todos los invitados acá presentes en este Congreso, en particular la del ex-Presidente Constitucional Lic. Jaime Paz Zamora, a todos los invitados presentes y damos así por cerrada esta 1ª Sesión del Congreso de la Legislatura 1998-1999.
Muchas Gracias. Se suspende la Sesión. | ||||
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